domingo, 29 de mayo de 2016

Reseña: Encontrando a Silvia (#2 Universo Silvia) de Elisabet Benavent

Último libro de la bilogía Universo Silvia, “Encontrando a Silvia”. No sé cómo volcar todos mis sentimientos sobre este cierre de la historia. Ufff, haré mi mejor esfuerzo.


 Silvia necesita estar al lado de Gabriel, saber que está bien. Pero Gabriel no cree en el amor; no como Silvia. Silvia tiene problemas con Álvaro cuando recibe una oferta irrechazable. Silvia busca señales; desea encontrarse. Pero el lado oscuro de la fama y una personalidad autodestructiva la pondrán a prueba. 
Elísabet Benavent, autora de la exitosa saga Valeria, completa en Encontrando a Silvia esta historia en la que la verdadera pasión, el amor, los impulsos y las decisiones que cambian vidas se entremezclan con la soledad de la fama, con las malas compañías y con las drogas. Un relato maravilloso acerca de lo que significa amar sin límites que te hará perseguirte y encontrarte, y volverte a enamorar de nuevo






¿Silvia terminó definitivamente con Álvaro? ¿Sigue enamorada de él? ¿O es que ahora está enamorada de Gabriel?

Nos remontamos nuevamente en la montaña rusa de vida que tiene Silvia. Un ex al que sigue extrañando, un amigo rockero y sexy que la tiene loca… la vida de Silvia sí que es complicada.

Finalmente sabe que no puede seguir trabajando allí con Álvaro, su ex tirándole miraditas, sabe que no da para más. Gabriel es quien termina convenciéndola de que abandone su pobre trabajo y que consiga otro que la haga más feliz. Y ahí es dónde Silvia acepta la oferta de Gabriel: ser su asistenta personal.

Adiós España, hola Los Ángeles.




Ahora es la asistenta personal de una estrella de rock, no se la puede creer. 

La relación entre ellos avanza y muuuucho. Amé su relación, Gab es precioso estoy enamorada de él. Son el uno para el otro. Silvia lo llena por completo, y no puede negar lo enamorada que se siente de él. Y Gabriel a pesar de no creer en el amor, sabe que lo que siente por Sil es amor puro.

“—¿Y si es amor?
—No crees en el amor.
—No soy una persona con mucha fe ciega en las cosas, pero cuando veo…, creo.”

La parejita perfecta.
Hasta que llega la tormenta que nublará toda esa felicidad. Llegó la hora de que Gabriel vuelva a su rutina de shows. Y ahí es cuando todo se pone feo.
Él, como la persona melancólica que es, vuelve a sus andanzas de drogas y alcohol. Y Silvia se pone fuerte como una barrera evitando a que pase lo peor. Pero Gabriel es más autodestructivo de lo que parece.

 “Él quiere ser mejor; así me lo dice siempre. Y cuando lo hace, con las cejas arqueadas y los ojos brillándole de ilusión, yo también quiero que sea mejor, pero consigo mismo. No quiero que se haga daño. No quiero que sea infeliz. Y la parte más egoísta de mí misma también quiere ser parte de esa mejora. Quiero ser el catalizador a partir del cual Gabriel viva de otro modo. ¿Es posible cambiar de vida en realidad?”

Su botón de autodestrucción es más fuerte que él, y no solo él sufre, sino que Silvia también lo hace, con cada cosa que él hace le rompe un poquito más el corazón. Así que ésta Silvia está más perdida que antes.

Me angustió mucho este libro, lloré un montón, lágrimas de cocodrilo, no miento.
Me la pasé leyendo con la garganta cerrada de los llantos, nunca pensé que se iba a volver todo tan angustiante. Un Gabriel que se autodestruye y lastima a Silvia, y ella se encuentra dolorida, partida al medio, debatiéndose si irse o quedarse a su lado para evitar que ese final llegue.
Me sentí enojada, frustrada, alegre, feliz, esperanzada por ellos. Quería que ambos pudieran tener ese final feliz que tanto se merecían. Son el uno para el otro, pero la realidad es que los dos están sufriendo mucho.

Tengo que destacar cómo Silvia tuvo que madurar en este libro. De sopetón y a los golpes (no en el sentido literal) tuvo que dejar de ser aquella drama queen que solía ser. Y lo más importante es que Silvia se encontrara finalmente a ella misma, algo que nos cuesta a todos.



No les digo más porque si no les termino contando todo. Puedo decir que amé con cada partecita de mi corazón ese final, esa felicidad que sentí por ellos. Beta Coqueta se superó a si misma con este libro, me gustó muchísimo más que el primero, eso no lo niego. Esta mujer tuvo la habilidad de ponerme la piel de gallina, de hacerme sentir con el corazón en la boca, de hacer que Silvia y Gabriel se sintieran tan vivos para mí.

“—¿Estamos locos? —pregunta.
—¿Por lo que ha pasado?
—No. Por querernos tanto.
Me hundo en su piel y le beso.
—Creo que sí —respondo.

—Bendita locura entonces”


Un perfecto e inolvidable cierre para esta historia de amor entre Gabriel y Silvia. Adoré cada página del libro, lloré de tristeza pero también de felicidad. Me quedo con esta historia de amor, que no fue todo color de rosa, sufrí, lloré, me alegré y me conmoví con ellos. Silvia y Gabriel te harán formar parte de sus vidas.


Y no puedo no dejarles las mejores frases de la historia, ¡Beta dejá de hacerme llorar con cada una de ellas!


“—No sabes cuánto te quiero —me dice—. No sé qué me has hecho, pero por favor, que no acabe nunca”

“Después de haber vivido todas aquellas experiencias, me he convencido de que la felicidad solo es un estado que depende de nosotros mismos y de cómo nos planteemos la vida. Por eso no pienso demasiado en aquello—Solo vine a decirte que… que la vida se me paró cuando te fuiste. Fue culpa mía, pero desde que desperté he estado ordenando las cosas, porque se lo debo a nuestro pasado. He construido una vida de la que sentirme orgulloso. No quiero ser aquel Gabriel nunca más”

“Nena. Siempre «nena», «cariño», «mi vida». Hasta mi nombre suena entre sus labios con devoción. Es Gabriel. Es el mismo que dimensionó el amor y lo bajó hasta mis pies para que supiera lo que era querer de verdad”

 “—Tengo miedo a que nos queramos mal.
—Querer a alguien no es ceder a todas sus peticiones, mi vida —dice suavemente, mientras me acaricia los hombros—. Querer es pasar dos años separado de una persona y no poder sacártela de dentro. Querer es lo que hiciste por mí y lo que quiero hacer contigo hasta que me muera”

 “Quién me iba a decir a mí, después de tantos años corriendo sin sentido, persiguiéndome a mí misma, que iba a frenar y ser feliz. Quién iba a adivinar que terminaría encontrando a Silvia”





 5 de 5 frutillitas.






 Me declaro fan de Beta, son maravillosas sus historias.

 ¿Leíste este libro? ¿Te gustan los libros de esta autora?




No hay comentarios:

Publicar un comentario

♡ Tus comentarios me ponen muy contenta