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martes, 7 de junio de 2016

Reseña: "Mi isla" de Elisabet Benavent

Como Elisabet Benavent se convirtió en una de mis escritoras favoritas, cuando leí que sacaría Mi isla, un proyecto que mantuvo guardadito en un cajón por varios años, me emocioné mucho. Esta autora tiene tanta facilidad de ponerme los sentimientos a flor de piel… pero sin ir más adelante empecemos por el principio.



Maggie vive en una isla y regenta una casa de huéspedes...
Maggie tiene un huerto y casi siempre va descalza...
Maggie no quiere recordar por qué está allí; duele demasiado...
Maggie ha renunciado al amor y es complicado explicar los motivos...
hasta que conoce a Alejandro...
y la calma da paso a una tormenta de sensaciones...
y a la posibilidad de que tal vez sí se puede empezar de nuevo.











Maggie vive en una isla en el Mediterráneo y renta una casa de huéspedes. Se ocupa de todos los deberes de la casa: limpia, tiene un pequeño huerto y ensucia sus uñas, cocina y anda descalza por toda la casa. La isla le trajo la paz que necesitaba luego de una tormentosa vida que tuvo en Madrid, una vida llena de vicios que la perjudicó mucho. Ahora dos años después, disfruta de la paz y de la compañía de su mejor amiga Mercedes, una señora de 80 y tantos años. Las dos comparten bizcochitos, chismes de la pequeña isla, y las ganas de coser prendas de ropas.

La vida de Maggie es tranquila hasta que aparece un hombre alto, y hermoso, entrando a la casa de huéspedes con sus largas piernas arrastrando sus valijas de Louis Voutton, sus Ray Bans y todas sus chucherías de ropa cara. Alejandro viene buscando un poco de paz del estrés de Nueva York y de una relación espantosa. ¿La solución a sus problemas?: el sol, la arena, el mar, y la rubita dueña de la casa de huéspedes.

Ambos son dos incógnitas, escapando de algo, y no buscaban para nada encontrarse con el amor. Dos personas que nunca encontraron el verdadero amor, y el Mediterráneo se las arregló para que ellos dos se cruzaran en la vida.




“Lo que Alejandro y yo sentimos cuando nos conocimos solo se podía definir con una palabra: conexión. Teníamos demasiadas cosas en común como para que el cosmos no se diera cuenta y nos lo hiciera sentir en el estómago”


Un amor y una pasión fugaz, ¿pero cómo hacen para seguir viéndose? ¿Realmente funciona el amor a la distancia? Si uno quiere, puede, y si cada uno pone su granito de arena puede funcionar. Y así los dos van fusionando sus vidas entre Madrid, Nueva York y la isla; día a día van construyendo sus presentes y su futuro juntos.

“ —No dejo de pensar…, quisiera encontrar las palabras perfectas, pero tengo miedo de que se queden cortas. Yo… lo que quiero decir es que… Que te quiero. Que me he enamorado de ti. Me he enamorado de verdad por fin y… creo que será de por vida.
Cogí aire y contesté:
—Yo también”


Maggie tiene su lado divertido, su lado perspicaz, me gustaba la persona que era en la isla, tan tranquila y despreocupada. Pero cuando sale de allí, es donde se destapa la olla, donde hace relucir su lado feo por así decirlo, es susceptible y se agarra con uñas y dientes a lo que le hace mal.A Maggie siempre le quedó guardado en su interior esos demonios y vicios que mantuvo encerrados por años y de a poco se van reluciendo. Todo el amor se ve oscurecido.

Y ay Alejandro, es un hombre tan asdfghjkl, no sé cómo ponerlo en palabras, Beta hace que me enamore de todos estos hombres: Pablo, Gabriel y ahora Alejandro.
Paciente, amoroso, cariñoso, y que a pesar de estar en la cima del estrellato, es un hombre con los pies en la tierra. Nunca encontró el amor verdadero, y cuando lo encuentra con Maggie es donde hace relucir su mejor persona.

 “Y Magdalena se convertía en una diosa de una religión de la que yo quería ser devoto de por vida”

Como toda historia de Elisabet Benavent, no es todo color de rosa, siempre hay un lado triste y desgarrador. El amor tiene sus dos caras, puede ser tan bueno como tan desgarrador. Me sentí tan partícipe de esta historia, sentí a Magdalena y a Alejandro tan vivos; las escenas en la isla con sus playas y el mar azul, Nueva York y la ajetreada ciudad que nunca duerme, Madrid y sus barcitos… todo. Esta autora es una de las pocas que me hace sentir como si estuviera metida en la historia. 

Maggie y Alejandro te extienden las manos y cuando se las agarrás no querés soltarlas, te transportan a su historia de amor, te sentís en un viaje de emociones: sufrís, amás, llorás, te alegrás y te enojás con y por ellos. 

“—El mejor de los recuerdos.
—¿El mejor?
—El mejor por ahora. Nos quedan muchos que crear por delante


Una vez más Beta Coqueta hace magia con esta historia. Me atrapó desde el principio y me duró tan solo dos días. Un libro en el cual experimentas todo tipo de sentimientos. Con un suspiro colgado, unas lagrimitas de amor, felicidad y tristeza les agradezco a Maggie y Alejandro por su historia de amor, GRACIAS en mayúscula como dice Beta.
Y con un nudito en la garganta les digo un hasta luego a ellos, en algún momento volveré a reencontrarlos en aquella isla paradisíaca, en la isla en la que se enamoraron para siempre.


Tengo que compartirles las mejores frases, que son taaaantas que me fue difícil elegir solo algunas.

“—No entiendo a las mujeres —dijo con un suspiro despreocupado.
—Os equivocáis en el planteamiento. No hay nada que entender. Somos. Ya está. No busquéis más razones.
—Tiene que haber algo —me sonrió—. Un puto manual.
—¿Venís vosotros con uno debajo del brazo?
—No. Pero nosotros somos más simples. Vosotras ponéis la magia y… hasta las complicaciones. Vosotras sois las que sabéis dónde está el truco.
—¡Venga ya! El truco… ¿de qué?
—De la vida”


“¿Cómo lo has hecho? —Frunció el ceño.
—¿Qué he hecho? —me asusté.
Apoyó su frente en la mía.
—Lo que sea que has hecho conmigo. No quiero irme. Nunca”

 
“—¿Dónde has estado hasta ahora? —Y sus dedos se enroscaban entre los mechones de mi pelo largo.
—¿Y tú? —sonreí—. ¿Por qué no viniste antes?”


 
“—Dime por qué te quiero tanto… —le contesté.
—¿Qué? —Se incorporó adormilado, apoyándose en los codos.
—Que por qué nos queremos tanto. Necesito entenderlo.
—No lo sé. No hay nada que entender, mi vida.
La ternura con la que me lo dijo me ablandó.
—Pero ¿es posible? ¿Es de verdad?
—¿Por qué no iba a serlo?”


“—Magdalena. Te quiero porque me enamoré de ti. Me enamoré de ti porque era imposible no hacerlo. Naciste para completarme y yo para completarte a ti. Y no hay más.
—¿Así? ¿Tan fácil? ¿Ya tan claro?
—¿Quién dice que tiene que ser complicado o enrevesado?
—Yo. La tele. El cine. Los libros.
—Pues yo digo que no. Ya he perdido demasiados años buscando con otras lo que tengo contigo.
Lo tengo claro”


“Alejandro era bueno, sacaba lo mejor de mí, se esforzaba porque los dos fuéramos abiertos, sinceros, sanos el uno para el otro. Alejandro era esa persona que siempre creí que no debía buscar, porque difícilmente existiría”





5 de 5 frutillitas.






La portada del libro es preciosa, tiene unos colores muy vivos, tal como una isla. 

¿Tienes pensado leer este libro? ¿Te gusta la autora?




4 comentarios:

  1. Hola

    es mi actual lectura y me esta gustando mucho

    coincido en q tine citas preciosas

    saludos

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  2. Hola!

    Gracias por la reseña. Creo que en breve me pondré con Beta, es de mis autoras favoritas ^^.

    Un besito. Lottie.

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    1. Beta también se hizo un lugarcito en mis favoritas. Espero que te guste Mi isla!
      Besitos x

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